¿Cuánto vale una imagen?

Es ésta una pregunta que no admite una única respuesta.

Pregúntenle a un fotógrafo y les dirá que "depende". Pregunten a un diseñador gráfico y les contruirá toda una serie de teorías metafísicas junto a un elaborado presupuesto. Acudamos al refranero español y nos dirá que "más que mil palabras", sin haber apreciado que éstas también pueden ser una imagen. Consultemos a un diseñador web y puede que, al mejor estilo gallego nos devuelva un "¿jpg, gif o png?"

Por lo tanto, concluiremos que hay tantas definiciones como observadores. De esta conclusión nace este blog, cuya finalidad es compartir las inquietudes que ciertas imágenes provocan a quien la observa, ya sean fotografías, ilustraciones, maquetaciones, logotipos, páginas web..., por qué nos atraen o nos dejan indiferentes, nos llevan a desear lo que vemos o volver la cabeza mientras caminamos por la calle.

Esta es mi propuesta, sin mayor pretensión: compartir, con quien a este rincón se acerque, la pasión por la cultura visual y el sentido del humor.

¿Compartimos?

Gracias (por triplicado).